sábado, febrero 01, 2014

Cómo construir redes sociales y enlaces confiables en la telaraña de Internet | Un ejemplo en la lectura




Hace unos mese abrí dos nuevos blog en la plataforma de WordPress.com -muy diferente a WordPress.org- por varias razones. La primera, y la más importante, para separar de mi blog personal -éste que están leyendo-, los temas relacionados con trabajo e ingresos, que no dejan de ser yo misma, porque me dedico a lo que me gusta.

La segunda, porque en los otros dos blog, el de Aid Territorial, representa a la ONG que fundé y dirijo desde 2013, el mismo día de mi cumpleaños, próximo a llegar; y el de Voz A Voz Manager que se dedica a difundir temas exclusivos del uso inteligente de la ciencia, la tecnología y la innovación. Estos dos tienen en común, que además de los artículos que escribo relacionados con las dos actividades, filantrópica y comercial, hay noticias, documentos, fotos, vídeos, notas, comentarios y demás, escritos por terceros y que no reflejan en su totalidad -por algo están allí incluidos- mi opinión personal.

Hice lo mismo hace tres años con mi cuenta personal en Facebook y para no agobiar a mis amigos con tantas publicaciones, separé en varias páginas, distintas al perfil de usuario y en donde sólo se reciben noticias del tema elegido, sí y sólo sí el usuario decide seguir la página. Aid Territorial tiene la suya, igual que Voz A Voz Manager. Pero también hay temas como Agua, Agricultura Sostenible, Infraestructura Sostenible, y Cultura y Turismo Sostenible. En algunas de ellas tengo más seguidores que en las otras. Y la razón es porque me he dedicado a esperar que la gente llegue por interés propio y no porque haga campañas para que ingresen a mis páginas. Estoy convencida que las redes sociales y profesionales se construyen con inteligencia y estrategia. De nada sirven miles de seguidores si no te leen o bloquean tus entradas para que no sean publicadas en sus muros de actualización de noticias. Una de las cosas que más me llaman la atención de Facebook son los grupos. Allí es donde realmente se mueve la red. Participo en varios de ellos y creé, obvio, uno sobre cooperación, convocatorias y demás en Colombia.

Cuando descubrí Twitter hice lo mismo. Tengo mi cuenta personal @ursulasola creada hace dos años y medio, separada de @AidTerritorial y de @VozAVozManager.  Cada una de ellas tiene distintos fines. No sigo a los mismo, ni retuiteo mis cuentas con temas que no tienen que ver con el objeto por la que fueron creadas. Si me dedico a fomentar las buenas prácticas, debo ser la primera en ponerlas en práctica. No utilizo programas fantásticos como los que les nombre en ese artículo de la calidad de las redes sociales, seguidores y seguidos, para aumentar día a día los seguidores ficticios, que los ofrecen gratis o de pago por Internet, según la calidad de ignorante que seas en el asunto.

Google+ es la red en la que menos tengo experiencia, no por ello menos conocimiento de uso y beneficios. Allí está mi perfil personal, Úrsula Sola de Hinestrosa, como en todas las redes. esa soy yo. También tengo dos páginas: Agua y otra dedicada especialmente a Voz A Voz Manager.

Se preguntarán por qué mis últimos artículos están llenos de enlaces, cuando antes eran largos y aburridos. Todas estas redes que he ido creando, más dos mis tableros de Scoopit, innovación y desarrollo sostenible y el de emprendimiento y competitividad territorial me han enseñado que es importante crear enlaces entre las páginas y redes, para que los códigos HTLM que se han creado sean indexados en los buscadores y metabuscadores, como Google, Yahoo, Altavista y demás, con el fin de que mis blogs dejen de estar en el Internet Invisible.

Hasta aquí les dejo mis conocimientos sobre el buen uso de tres de la redes sociales más utilizadas. A Linkedin y a mi perfil personal en él, le tendré que dedicar un artículo completo, pues esta es una de las redes verticales que utilizo para contactar profesionales para formular y ejecutar proyectos de desarrollo.

Les deseo un feliz mes de febrero de 2014 y como siempre, bienvenidas las mejores prácticas.